Chile: Protestas por la «nueva normalidad» que propone el gobierno ante el Covid-19.

Santiago de Chile –

El día en que en Chile debía haberse celebrado el plebiscito para decidir cambiar o no la Constitución heredada de la pasada dictadura de Augusto Pinochet, se registraban manifestaciones y hechos aislados de violencia en rechazo al retorno a una “nueva normalidad” que impulsa el gobierno en medio de la pandemia por el nuevo coronavirus.

Varias decenas de personas, sin superar las 50 máximas permitidas en espacios públicos y ataviados acordes a los tiempos de coronavirus —cubiertos de uniformes de plástico blancos, con gafas, mascarillas y manteniendo la distancia social entre ellos— se congregaron en la céntrica Plaza Italia, punto neurálgico de las manifestaciones sociales generadas desde octubre, para mostrar su rechazo al gobierno y a sus medidas durante la crisis por el nuevo virus.

Bajo la consigna “Sanitizar, organizar, otra forma de luchar” y portando una gran pancarta en que se leía “Nos queremos que nos quieran, queremos que sepan cuánto los queremos”, uno de los voceros afirmó a medios locales que se reunirán todos los lunes y viernes siguiendo las reglas impuestas en el país por las medidas sanitarias como una forma de continuar la lucha iniciada el 18 de octubre cuando se produjo un estallido social para reclamar una mayor igualdad de la sociedad chilena.

Los manifestantes también solicitaron la renuncia del ministro de Salud, Jaime Mañalich, y que el gobierno transparente sus reportes de contagiados.

Los actos en las calles se producen el día en que se había programado un histórico plebiscito en el que los chilenos debían decidir si cambiar o no la Carta Magna de los tiempos de la dictadura de Pinochet (1973-1990). Debido a la crisis del coronavirus, el plebiscito fue postergado para el 25 de octubre.

La manifestación del domingo se dispersó pacíficamente cuando al llegar la prensa se superó la cincuentena de personas permitidas. Esta se sumó a actos de violencia que se registraron la noche del sábado cuando se montaron barricadas en el barrio de Peñalolén, en el este de Santiago, y a las ocurridas el viernes en otro barrio tradicionalmente combativo, Villa Francia, en que también se registraron barricadas y se quemó un bus de la red de transporte Transantiago, incidentes violentos que no ocurrían desde hace varias semanas.

También el lunes se produjeron congregaciones de decenas de personas en Plaza Italia para mostrar su rechazo a la medida del gobierno de solicitar la vuelta al trabajo de forma presencial de los funcionarios públicos, que volvió a ser rechazada el domingo por organizaciones sindicales y de la oposición.

Los llamados gubernamentales a adoptar un “plan de retorno seguro”, según anunció el presidente Sebastián Piñera el viernes, parecen no terminar de convencer a la ciudadanía por el momento en Chile, que registraba hasta el domingo 13 331 casos y 189 muertos por la enfermedad.

Chile presenta uno de los índices de mortalidad por la COVID-19 más bajos de la región, según las autoridades.

ap/cet