El Salvador: Suben casos de COVID-19 mientras Nayib Bukele confronta con el Congreso, suspendido en medio de la pandemia

Fuente: Agencia EFE.

El Salvador detectó 11 nuevos contagios de COVID-19, con lo que suma 261 casos y 8 muertes, en medio de supuestas violaciones a derechos humanos en el país centroamericano.

El gobierno del presidente Nayib Bukele se ha enfrentado con los demás poderes públicos argumentando que sus medidas estrictas tienen como base la defensa de la vida y el mantenimiento de la salud pública. Hace unos días decidió desobedecer un fallo de la Corte Suprema que ordenaba no detener a quienes violaran la cuarentena.

Posteriormente decidió vetar un decreto aprobado por la Asamblea Legislativa para aumentar la cobertura de seguro médico de los profesionales de la salud.

La alta comisionada para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Michelle Bachelet, considera que “el estado de derecho y el orden constitucional están siendo socavados en el país centroamericano”.

Bachelet pidió a las autoridades de El Salvador investigar supuestas violaciones a derechos humanos cometidas en medio de las medidas para controlar la pandemia de coronavirus.

Pero allí ha continuado la restricción de la movilidad ciudadana para reducir el riesgo de contagios. La Policía Nacional Civil y la Fuerza Armada han instalado controles en carreteras y detenido a quienes violan la cuarentena domiciliar obligatoria.

No obstante, la Fiscalía General de la República (FGR) investiga la legalidad de un «cerco sanitario» impuesto en una localidad costera el fin de semana con militares y policías, publicó CNN.

El Ministerio Público ha citado al ministro de Salud, Francisco Alabí, y al ministro de la Defensa Nacional, René Merino, para declarar sobre el caso.

Según el presidente Bukele, 5 de los nuevos casos son «nexos» con otras personas contagiadas y 6 son contagios locales, mientras que la cifra de fallecidos se mantiene en 8.

Estos nuevos casos representan un alza de aproximadamente un 4,4 % de casos mientras que los casos locales representan el 55,2 % y los contagios importados son aproximadamente el 44,8 % del total.

La cifras del Ministerio de Salud dan cuenta de 181 casos activos del COVID-19, de los que 132 se encuentran sin síntomas, 37 pacientes tienen pronóstico médico «estable», 5 «moderado», 5 «grave» y 2 «crítico».

El mandatario también señaló que 5 pacientes más se recuperaron para totalizar 72; y 183 personas salieron de cuarentena, con los que suman 3.823, y la cifra de detenidos por supuestamente saltarse el confinamiento obligatorio son 2.220.

El centro del país es la zona con más contagios, con la capital San Salvador a la cabeza (25 casos) y le siguen Soyapango (14), Ilopango (7) y Apopa (7).

Unos 4.500 salvadoreños se mantienen fuera de El Salvador sin poder ingresar al país a raíz de la pandemia y tras el veto presidencial a un decreto legislativo que buscaba facilitar su retorno, reportó la agencia EFE.

El Congreso entró en suspensión cuando iba en dirección diferente a la de Bukele

Se esperaba que el Gobierno presentara el jueves una propuesta al Congreso para permitir el retorno de estas personas a partir de mayo próximo, sin que se conozca si finalmente se planteó.

El Congreso se aprestaba este viernes a realizar una sesión en la que se preveía que los diputados superasen el veto para que el Supremo determine la legalidad de la iniciativa, dado que Bukele dio razones de inconstitucionalidad para rechazarlo.

Pero Bukele sugirió el cierre de la plenaria del Legislativo por «significativas sospechas» de coronavirus, justo cuando se disponían a superar un grupo de vetos presidenciales, informó Telesur.

El director de Estudios Legales de Fusades, Javier Castro, consideró que “no se puede impedir ni pretender boicotear el funcionamiento de un órgano fundamental del Estado, como es la Asamblea Legislativa”.

Por otra parte, los abogados señalaron que «es un intento disfrazado de medida sanitaria para clausurar temporalmente el Órgano Legislativo y poder tener la posibilidad de gobernar a puro decreto ejecutivo y no tener que someter a consideración legislativa la aprobación del régimen de emergencia o el estado de excepción”.

Castro afirmó que “si existen sospechas de virus, que se demuestre objetivamente y de manera científica según los estándares de la OMS. Pero aun así, no se puede impedir el funcionamiento de un órgano fundamental del Estado, como es el órgano Legislativo”.

La diputada izquierdista, Nidia Díaz, lamentó que el mensaje de Bukele haya generado un «ambiente de tensión».

Previo a la suspensión, los legisladores superaron solo un veto presidencial que se refería a una ley que otorga beneficios para los trabajadores de la salud.

Los juristas refirieron que fue una «movida estratégica» cuando el Senado se dirigía en una dirección diferente a la del mandatario.

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