Experto: EEUU recibirá nueva ola de COVID-19, aún más fuerte

Robert Redfield, director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), 22 de abril de 2020. (Foto: Reuters)

Advierten que una nueva ola del coronavirus que afectará a Estados Unidos en el próximo invierno podría ser “aún más difícil” para el país que el brote actual.

Existe la posibilidad de que el asalto del virus en nuestra nación en el próximo invierno, en realidad, sea aún más difícil que el que acabamos de atravesar”, advirtió el martes el director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de EE.UU., Robert Redfield.

En este sentido, Redfield, en una entrevista con el diario estadounidense The Washington Post señaló que en el invierno el país norteamericano se enfrentará al mismo tiempo a la epidemia de gripe y el nuevo coronavirus, causante de la enfermedad COVID-19.

“Tener dos brotes respiratorios simultáneos pondría una tensión inimaginable en el sistema de salud”, ha dicho Redfield, agregando que las autoridades federales y estatales deben prepararse en los próximos meses para enfrentar lo que se avecina.

En otra parte de sus declaraciones, señaló que se necesita más fuerzas laborales principalmente en el sector sanitario en Estados Unidos, añadiendo que incluso los CDS necesitan 650 personas más para continuar su trabajo.

Utilizar la vacuna contra la gripe, según las palabras de Redfield, puede evitar que una persona muera por los efectos del coronavirus durante la temporada de frío y la propagación de la COVID-19, para luego aclarar que, solo el brote de la gripe, sin la COVID-19, puede presionar mucho a los hospitales y clínicas del país.

Las declaraciones de Redfield se producen mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, ha recibido repetidas condenas por su inacción ante la rápida propagación del nuevo coronavirus en el país. De hecho, durante casi dos meses trató de minimizar los efectos de la COVID-19 e incluso mintió, asegurando que el número de casos estaba disminuyendo y que el virus iba a desaparecer “como un milagro”.

Sin embargo, varios estados del país están enfrentando una escasez de equipo médico y de protección personal, algo que ha creado una ola de críticas y rechazos por los médicos y enfermeros estadounidenses contra la gestión de su presidente ante la pandemia.

Según las últimas cifras disponibles, la COVID-19 ha dejado más de 850 mil confirmados y 47 mil muertos en el país norteamericano.

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